RELACIONES DIFÍCILES

Estándar

Además de los grande cinco problemas que destruyen las relaciones sobre los que he escrito anteriormente, existen otro tipo de personas u otro tipo de problemas, que si bien no destruyen las relaciones tanto como las anteriores, las deterioran y hacen que las personas que se embarcan en relaciones sentimentales con esta clase de personas sufran mucho.

1. Cariño. Las personas poco cariñosas no ayudan mucho a las relaciones. No me refiero a que no sea una persona que no te bese, toque, o abrace constantemente, ya que hay personas más o menos cariñosas y así como tú puedes ser más cercano, tu pareja puede que sea más seria, más fría o más rígida. Me refiero a que no hace muestras de cariño en público: cogerte de la mano, abrazarte, besarte…Pero hay que tener cuidado, puede que al principio a tu pareja le cueste mostrarse cariñosa porque tal vez necesite tiempo para acomodarse, acostumbrarse a ti o sentirse cómodo/a contigo.

2. Sinceridad. Tu pareja tiene que ser capaz de comunicarse contigo adecuadamente. Tiene que saber pedirte algo cuando lo necesite (no me refiero a cosas materiales), criticarte constructivamente e incluso saber discutir sin gritarte, insultarte o faltarte el respeto. Tienes que fijarte también como habla de los demás. Imagínate que no para de criticar a alguien y luego le trata como si fuese su amigo/a del alma. Piensa que si hace eso con una persona contigo puede hacer lo mismo por mucho que seas su pareja.

3. Autoestima. Las personas cuando se sientas más cómodas o más a gusto con alguien, es cuando esa otra persona está a gusto consigo misma, ya que no necesita aparentar ser nada. No necesita ser el centro de atención, demostrar nada. Piensa en aquellas personas que alardean de sus logros, que se creen mejores que los demás por el mero echo de creérselo (o sea, porque sí). Personas que se meten con los demás (verbal o físicamente), personas que presumen de su físico, de su número de contactos en las redes sociales, de su coeficiente intelectual… todo por quedar bien. Su valía depende de los demás en vez de depender de sí mismo.

4. Actitud. No hay nada mejor que rodearse de personas positivas en esta vida. Los estados de humor son tan contagiosos como los virus, así que, que mejor que cuando te encuentres con personas te recargues las pilas riéndote, sonriendo, teniendo una conversación agradable, disfrutando de las pequeñas cosas de la vida. Si alguien no para de quejarse, si siempre está distraído con preocupaciones, o pendiente de los triunfos de los demás, créeme que esa nube gris que tiene sobre su cabeza va a acabar encima de la tuya.

5. Estrés. Si reacciona mal ante el estrés, tendrás que estar siempre pendiente de su humor, ya que sus gritos, sus enfados, o sus distanciamientos se convertirán en algo cotidiano y no podrás hacer nada por cambiarlo, ya que es algo que forma parte de su personalidad.

6. Adicción. Existen diferentes tipos de adicción. Piensa en los alcohólicos, porreros, cocainómanos, ludópatas, adictos al trabajo, al sexo… no importa. Tendrás que competir con su adicción. Será tu peor rival. Le quitará tiempo, atención, en algunos casos como la ludopatía el dinero también.

7. Estereotipos. Las personas que ven el mundo “etiquetado” van a ser tu pesadilla si quieres crecer. Si eres heterosexual y mujer, imagínate estar con un machista que piensa que sólo sirves para limpiar la casa. Si eres homosexual y mujer, imagina que tu pareja quiere que seas muy poco femenina, como un camionero (físicamente hablando). Si eres homosexual y hombre, imagina que tu pareja quiere que seas muy femenino. Las etiquetas no sirven para nada, más que para complicar la existencia y hacer a la gente más infeliz.

complicado

«Las relaciones son más fáciles si sabemos a donde queremos llegar».  I.L.