Perdidos

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Hasta que nos encontramos.

A veces buscamos tantas respuestas que miramos en nuestros recuerdos del pasado y en nuestros sueños, deseos y aspiraciones que se van entremezclando hasta que se forma un bosque frondoso que apenas los rayos del sol alcanzan el suelo. Toda clase de flora y fauna no hace sino facilitar el que deambulemos por él sin poder salir.

El dolor de aquellos que nos dejan atrás a veces nos consume y no somos capaces de ver más allá de lo sucedido. No sabemos decir adiós y dejarlos ir, no queremos que ese capítulo de nuestra vida se acabe y nuestro apego a ellos nos trae mucho sufrimiento.
Cuantas veces habremos pensando en aquellas personas del pasado que nos traicionaron, que nos decepcionaron o que simplemente nos hicieron daño. Solo miramos las cicatrices del corazón, incapaces de ver el total de la experiencia y sin aprender de ella.
La soledad a veces nos acompaña como un verdugo que no se quiere separar de nosotros. No encontramos a nadie que nos entienda, que tenga nuestro mismo sentido del humor o una manera similar de ver la vida.
Todas estas experiencias de la vida que forman parte de todas las personas de este planeta, a veces se adentran tanto en nosotros y de una manera tan intensa que nos hace ver el mundo como un cuadro en blanco y negro, matizando apenas con una escala de grises.

El futuro a veces nos resulta abrumador. ¿Dónde estaré dentro de X años? ¿Estaré en el mismo lugar que ahora? ¿Me acompañarán las personas que hoy tengo a mi lado? ¿Qué estaré haciendo con mi vida?

Pero para saber todas estas cosas, primero debemos saber donde estamos ahora. ¿A qué he venido a este mundo? ¿Me gusta cómo soy? ¿Los ideales que persigo? ¿Los principios que tengo? Cada uno de nosotros persigue un sueño: algunos persiguen la fama y la gloria, otros van en busca de riqueza material, algunos dedican toda su vida a ayudar a otros, a  compartir su vida con sus familiares y amigos…

La vida hay que verla como un todo: un plazo determinado de tiempo en el que tenemos un lugar específico (la Tierra) y millones de personas de la misma especie (la humanidad) que se combinan entre sí para vivir toda clase de experiencias: el amor, la amistad, la tristeza, la alegría, la desilusión… un sin fin de sentimientos.

Y tú, ¿necesitas una brújula?

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Perspectiva

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¿Por qué se arrepiente la gente? Esta es una muy buena pregunta. Yo personalmente me arrepiento de muy pocas cosas que he hecho en mi vida. No es que me crea perfecta o que no haya cometido errores, ni mucho menos. Es solo que creo que le pongo un enfoque diferente.

He visto que la gente se arrepiente de hacer o decir tal cosa porque no han obtenido el resultado que esperaban. Mucha gente tiene miedo a equivocarse. Sinceramente, no hay manera de que consigas las cosas tal y como tú las quieres a la primera a no ser que sea ser el número uno en un área específica y seas un prodigio para eso. Cuando yo no consigo las cosas a la primera no me frustro, me lo tomo con filosofía. Me tomo mi tiempo, pienso o incluso reflexiono sobre la idea. Una vez que lo veo con perspectiva encontrarle una solución es más fácil.

En el ámbito personal, quiero decir, en las relaciones personales todas las personas tienen una máscara puesta. Supongo que por miedo a que la gente los hiera, los traicione o los utilice. Bueno, es difícil acertar con todas las personas. Algunas son encantadoras, pero a medida que transcurre el tiempo la máscara se les cae y ahí es cuando ves como son en realidad. Tampoco hay que lamentarse en haber confiado en esa persona, haber querido a otra o haber valorado a una tercera. Son parte de la experiencia de la vida y a base de conocer gente es como se aprende más.
Unas terceras se arrepienten de lo que hacen o dicen por haber herido a otra tercera persona. Si lo haces con mala intención, ni si quiera te vas a arrepentir, no tendrás una cosa llamada conciencia tocando la puerta de tu cabeza. Pero a veces, cometemos errores más o menos graves sin mala intención y si ese error hace que perdamos a alguien a quien realmente queremos… Ahí sí que duele. Pero culparnos y castigarnos como si no hubiese un mañana tampoco nos va a ayudar, nadie es perfecto. Simplemente solo podemos pedir perdón, esperar que la otra persona nos perdone (porque a veces no se nos perdona) y seguir adelante con nuestra vida.

Yo creo que si debemos arrepentirnos de algo, definitivamente debe ser por haber actuado en contra de nuestros principios, ética o moral que tengamos sobre la vida. Debemos tener claro que es lo que nos gusta y lo que no (intereses, aficiones, proyectos de vida…), que esperamos de la gente y que damos nosotros a cambio (dar a los demás está bien, pero si tenemos una relación en el que no recibimos nada de la otra persona, tal vez habría que reconsiderar esa relación por aquello de la reciprocidad) y las causas o ideas que defendemos o por los que queramos luchar (medioambiente, racismo, violencia de género, pobreza, la corrupción…).

La única manera de tener una personalidad realmente definida es viviendo la vida. Conociendo gente, probando cosas nuevas, informándote… ¡Así que deja el miedo atrás y vive!

Todo es cuestión de perspectiva.

 

perspectiva

(Imagen del blog  http://booksmusicandmovies.wordpress.com, gracias por dejar compartirla).

 

 

EL PODER DE LA MENTE

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En esta vida puedes hacer dos cosas: vivir con las aflicciones de tu vida o bien superarlas, así de simple. Bueno, puede que algunas experiencias no tengan otra salida que la aceptación como la muerte o alguna enfermedad terminal, pero en la mayoría de los casos siempre hay algo que se pueda hacer respecto a ello.

Algunas personas se aferran a ellas como si fuese su pan de cada día. En vez de cortar de raíz las van alimentando poco a poco y al final entran en un círculo vicioso rodando sobre una rueda estática así como lo hacen los hamsters encerrados en sus jaulas, como si correr sobre ese aparato fuera a liberarlos de su esclavitud física.
Son tres los ingredientes fundamentales que nos llevan a este estado mental:

Autocompasión: yo prefiero llamarlo victimización, ya que nunca se hacen responsables de su situación. Su vida, su estado emocional así como el físico dependen meramente de los otros. Siempre tienen a alguien a quien darle el papel de verdugo o a quien echarle la culpa de sus problemas.

Autocomplacencia: aunque su vida no sea como ellos quieren que sea, o si está patas arriba o hay algo que no “funciona” o carece de algo, ellos no tienen la culpa ya que lo que ellos quieren es algo imposible o bien es la culpa de los demás, ya que ellos son indulgentes consigo mismos pero no con los demás.

Resignación: no creen o no se ven capaces de cambiar las cosas. La vida que llevan, sus costumbres, situación laboral, situación personal…

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Otras personas sin embargo, se resignan a que esas vivencias sean su única existencia. Intentan que eso que los ha frenado o limitado se convierta en su propulsor para conseguir aquello que quieren, para superarse y mirando hacia atrás puedan ver con orgullo todo lo que han conseguido aún con los obstáculos. Cada día nos encontramos con nuevos ejemplos, cada vez más de esta clase de personas, como si hubiese una especie de despertar en el pensamiento que nos dijera que el único límite que existe en este mundo es el de nuestra propia mente. Los ejemplos en los que más busco respuestas son Buda, Gandhi, La madre Teresa de Calcuta o Nelson Mandela.

Nada en este mundo está dicho. Siempre se puede cambiar algo y si no tienes todos los ingredientes que te lleven al cambio, siempre puedes cultivar alguna de estas características en tu interior:

Resiliencia: es la capacidad que tienen algunas personas de superar los contratiempos de la vida o incluso salir fortalecidos de ellas.

Creatividad: es la capacidad que poseen algunos sujetos de ver las cosas de diferente manera, de interrelacionar distintas ideas de distintos campos y de poder ver soluciones, oportunidades o debilidades con el fin de sacarles partido.

Optimismo: he hablado varias veces a lo largo de mi blog a cerca de esta idea. No parte de un optimismo crédulo, sino que más bien se trata de un optimismo por ver, idealizar o imaginar aquel sueño que tengamos en mente.

Autoconocimiento: Aunque tengamos las tres características anteriores es necesario pensar que somos humanos y que tenemos nuestros propios límites. Tenemos que saber nuestras debilidades y nuestras fortalezas para trabajar en ellas, así como lo que queremos, deseamos o anhelamos en nuestra vida para enfocarnos en ello.

resiliencia

SUFRIMIENTO

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Hace unos meses estaba esperando en la parada del autobús para volver a casa. Estaba inmersa en mis pensamientos pese al tráfico y a las demás personas que esperaban al igual que yo. Pero algo interrumpió mi flujo de ideas. Una persona se había sentado a mi lado. No me paré a fijarme en quien era, ni en su aspecto ni nada. Me volví a adentrar en mi mundo. Pero algo volvió a interrumpirlo.

Solo pude vislumbrar un escupitajo que iba en la dirección en donde yo estaba sentada. Acto seguido, oí una exclamación de sorpresa a mi derecha que fue imitada por la persona que tenía a mi izquierda, que finalizó con una simple palabra: “¡Mala!”

No me dio tiempo a reaccionar, porque instantes después llegó el autobús y me subí. Empujada por mi curiosidad, me senté al lado derecho del vehículo para poder ver con detenimiento a aquella persona que se había sentado a mi izquierda. Mujer de unos cuarenta años, desarreglada, desaliñada y harapienta con una lata de cerveza en la mano. Pese a lo extraño de la situación, no pude ponerle adjetivos, no pude emitir un juicio, mi cerebro solo fue capaz de percibir el aura de ira que desprendía. Un aura de dolor, un aura de sufrimiento, un aura de odio y mientras el autobús emprendía su trayecto, solo pude sentir lástima y compasión.

Ese es solo uno de tantos ejemplos de sufrimiento que hay en el mundo, sin irnos muy lejos. Existe sufrimiento en todo el mundo. Guerras, hambruna, enfermedades… no quiero entrar en tópicos, aunque ese sea el mayor. También existen cosas buenas en el mundo como el amor, la paz y la compasión, pero a veces parece que preferimos aferrarnos a lo malo, como si eso nos hiciera más sabios, más profundos o más buenos. Nada que ver.

Existen cosas malas y me gusta pensar que existen por varias razones:

La primera, es para no volver a cometer los mismos errores una y otra vez (parece irónico, ya que aún después de miles de años de “evolución” seguimos teniendo los mismos problemas: el hambre, la pobreza, la guerra…).

La segunda es para que aprendamos de ellos (otra ironía ya que la corrupción, el tráfico de humanos, así como la vulnerabilidad de los derechos humanos hoy en día se sigue practicando).

La tercera es para poder apreciar lo bueno. Quiero decir, sin la tristeza no se puede apreciar la alegría, sin el desamor no se puede apreciar el amor y sin dolor no se puede apreciar la paz.

Se nos ha concedido la vida para algo. Se nos ha concedido la vida para aprender. Para tropezar, caer y volver a levantarnos. ¿Qué es la vida sino?

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PASIVIDAD

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– Hijo, llevas aquí en casa metido un año sin hacer nada.

-Ya, déjame mamá. ¿No sabes lo mal que está la situación económica con la crisis?

-¿Y qué me quieres decir con eso?

– Pues que encontrar trabajo está difícil y yo ya he acabado mis estudios, ahora estoy esperando a que me llamen de algún lado.

-¿Pero hijo, tu te oyes? ¿Crees que es la primera crisis que sufre España?

-No, pero es la primera que vivo.

-Bueno, pero podrías intentar muchas cosas. Podrías ponerte a estudiar algún idioma, podrías apuntarte a alguna beca de tantas que concede el Estado, incluso puedes preguntar en diferentes locales para ver si te contratan aunque sea temporalmente o a media jornada, puedes probar al menos, no pierdes nada.

-Ya mamá, pero lo de las becas está difícil, los idiomas no se me dan bien y no creo que en las tiendas me contraten teniendo en cuenta como está la cosa…

– Si no encuentras nada no es porque no tengas posibilidades, es porque no quieres. No puedes esperar que las cosas te salgan como tú las habías planeado. Tienes que aceptarlas como te vengan.

*Nota: Algunas personas se desisten a hacer todo lo que está en sus manos para cambiar cualquier cosa: a sí mismos, sus conocimientos, si situación laboral, personal, familiar… Se quejan por todo pero no hacen nada por cambiarlo o se rinden antes de intentarlo. Pero si no lo intentas, nunca conseguirás nada. Todo el mundo tiene sus problemas, tiene sus adversidades y hace lo que puede por superarlos y seguir adelante, por lo tanto, “ser víctima de este mundo” no es algo imperativo, es la elección de cada uno.

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SOLEDAD

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En el mundo somos 7 000.000.000 de personas y el número va creciendo. Nuestro planeta está superpoblado y aún así la gente dice más que nunca sentirse sola. La tecnología actual está rompiendo barreras para la comunicación, está rompiendo barreras especio temporales, pero sigue habiendo algo que no encaja del todo.

Todo comenzó con los ordenadores en los hogares para la realización de trabajos, estudio, parte del ocio, etc. Después esto se masificó y nos encontramos con unos pocos millares de ciudadanos descubriendo Internet, accediendo a chats, redes sociales, jugando online con personas de distintos países del mundo.

Después salieron los android, los iphones, los tablets y demás y ya hablar con cualquier persona en cualquier parte del mundo se convirtió en posibilidad. ¿Cómo puede ser entonces que la gente se sienta sola? Fácil. Esta manera de comunicarse que no requiere verse físicamente con otra persona hace que todo sea mandado vía satélite. Eso significa que el contacto físico se convierte en algo prescindible. Ya no se requiere de un teléfono fijo, no se requiere de un espacio físico preestablecido para el encuentro ni se requiere de cierto tiempo adjudicado a socializar con otras personas.

Seamos serios, el ser humano es un ser gregario, necesita socializar con otras personas: eso requiere contacto visual, sonrisas, escuchar la voz de otras personas, reír juntos… y es en verdad lo que se está perdiendo con esta era tecnológica. No digo que la tecnología sea mala, pero también es cierto que hay que saber usarla.

Depender de un móvil, de un ordenador o cualquier objeto de parecidas características limita mucho el poder para conocer a gente nueva. Por eso la gente se empeña en salir de fiesta o en hacer actividades de distinto tipo: deportivas, artísticas, culturales… todo con el propósito último de conocer a gente y pasar un buen rato.

Estamos en la era de una nueva esclavitud.

 soledad

UN PASO HACIA LA LIBERTAD

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Había una pareja de jóvenes tumbados en la playa. Era verano y estaba anocheciendo. Estaban presenciando el idílico paisaje, cuando el chico se declaró:

 – Me encanta estar así contigo, amor. El sol descendiendo, el cielo pintándose de colores, la brisa del mar… este momento es perfecto y me gustaría que fuese eterno. Me haces muy feliz.

 La chica se quedó sin saber que decir. El chico preocupado, le dijo:

 – ¿No opinas lo mismo?

 – No me digas eso. Realmente este momento es mágico, pero no digas que quieres que sea eterno.

 -¿Por qué no?

 – Lo mejor de la vida es que es dinámica. Nada prevalece igual a lo largo de su vida. La noche, trae el día, el final de un día da el comienzo de otro, el final de un mes trae el comienzo del siguiente y así sucesivamente. El mar depende de las fases lunares. La vida de las plantas depende de las estaciones del año e incluso las piedras, que no tienen vida, con el paso del tiempo acaban convirtiéndose en polvo y arena. No puedes esperar, por tanto, que durante toda nuestra corta vida las personas seamos iguales, ni si quiera las relaciones entre nosotros. Todo debe fluir.

 -¿Pero, eso significa qué no me quieres?

 -Claro que no, cariño. Lo que quiero decir es que hoy estamos aquí tumbados en la arena viendo este bonito amanecer, porque en algún momento de nuestra existencia nuestras vidas se cruzaron. Para llegar hasta donde estamos ahora hemos tenido que vivir momentos tristes, angustiosos y difíciles. De no ser así, ahora no podríamos estar apreciando lo que es la felicidad y la alegría.

 – No entiendo. ¿A dónde quieres llegar con todo esto?

 – No puedo prometerte que te querré siempre. No puedo prometerte que nuestra relación siempre será dichosa y llena de felicidad. No puedo prometerte que siempre estaré contigo porque la vida es imprevisible. Lo único que te puedo decir, es que en estos momentos no hay nadie sobre la faz de la Tierra, que te quiera tanto como yo.

 El chico se levantó y le dio un beso, para después decirle:

 -Gracias.

 *No podemos aferrarnos a cosas materiales ni a las personas. No podemos esperar que las cosas agradables sean eternas, porque así es imposible comprender la dualidad de la vida. Nosotros solo estamos de paso en el mundo y eso quiere decir que las demás cosas tampoco pueden permanecer en nuestra vida para siempre ni de la manera como nosotros deseamos que sean, lo cual no quiere decir que tengamos que tener miedo de vivirlas.

 

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DIOSES DEL OLIMPO

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Ya he hablado sobre esto antes, pero quería enfatizar más este aspecto. Quería hablar sobre el miedo al rechazo, miedo al que dirán o que opinarán de ti, miedo a que se metan contigo, por el simple hecho de no seguir los cánones de belleza actuales. Hoy en día está bien visto ser delgada, con una melena hasta la cintura como Pocahontas y un bronceado espectacular. En el caso de los chicos, estar musculosos, ir al gimnasio, broncearse, depilarse y que sigan todo un circuito de ritos de belleza. La gente dice que si no se siguen estos estereotipos no se liga, mentira. A menos que la otra persona sea superficial.

Además todo está enfocado a que la gente se obsesione por un físico perfecto (¿perfecto, para quién?), con el único fin de que consuman un montón de productos de belleza, de estética, que gasten dinero en pesas, en gimnasios, en bronceadores, en cabinas para broncearse y un sin fin de cosas más. Además nos bombardean con toda clase de anuncios de colonias, anticelulíticos, de hidratantes y en más productos de la misma índole, donde aparecen cuerpos jóvenes y esculpidos, donde no tienen si quiera un vello enquistado, ni un michelín, ni un poco de celulitis, como si alguien los hubiera confeccionado a medida al gusto de alguien.

No hay más que ver los comentarios despectivos que se hacen sobre el físico (sobre todo en mujeres, aunque en hombres también): que si no tiene pecho, que si tiene las piernas gordas o el culo gordo, o que no tiene culo, que si tiene barriga, que si tiene la piel flácida, que si parece un saco de huesos etcétera. Pero en realidad es esta misma actitud la que hace que los jóvenes de hoy en día cada vez tengan más miedo a no cumplir con las expectativas sociales.

Así es como cada vez más gente se opera, como si se pudieran fabricar humanos a medida. Cintura de avispa, 50 kilos y un pecho 95C (por poner una talla) con un culo saliente, no dudo de que haya chicas con esta forma física, pero la diferencia de medidas es desproporcionada, además de que tienen que acabar con un dolor de espalda horrible. O gente que se opera la cara y al final parecen otras personas. No digo que esté mal operarse si realmente se tiene un complejo, pero primero había que mirar de donde proceden esas expectativas de querer ser una Barbie o un Ken.

dioses

 

EL FOCO DE MIRA

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Se habla mucho de esto. Ver el lado negativo de las cosas o ver el lado bueno de las cosas. He hablado de esto anteriormente a lo largo del blog. He hablado que ser positivo ayuda en la salud, en el modo de vida y a entender ciertas cosas que antes no éramos capaces de ver por la neblina. Pero he comprobado en mi propia piel que realmente siendo positivos y realistas, no el positivismo de la fantasía, conseguimos realmente lo que queremos.

Estamos acostumbrados a quejarnos, de que la economía va mal, de que el paro está alto y un largo etcétera, a quejarnos de lo que dicen o hacen otras personas. Pero si de verdad queremos cambiar algo, el cambio debe empezar por nosotros mismos.

¿Queremos ser exitosos? Pues tengamos visión, no nos anclemos en nuestras penas.

¿Queremos conseguir popularidad? Pensemos en como son las personas que nos agradan o a quien admiramos y que cualidades tienen.

¿Odiamos que nos traten mal? Pues demostremos nuestro poder (que no hablo de agredir o de insultar a nadie).

Debemos enfocarnos en aquellas cosas que nos hacen felices, debemos enfocarnos en ser agradecidos de las buenas cosas que tenemos o nos han sucedido en la vida.

¿No nos gusta algo de nosotros, o alguna relación con alguien en particular? Tomemos la iniciativa, seamos valientes. El cambio está en nosotros.

No suelo poner links de referencia, pero la verdad es que mientras buscaba libros que leer, uno de ellos me llevó hasta el siguiente vídeo y he de decir por mi propia experiencia, que realmente eso pasa así. Así que empezad a soñar, porque los deseos se cumplen.

http://www.youtube.com/watch?v=rLYo1OOii8s&list=HL1379168418&feature=mh_lolz

positivo