El tribunal te declara…

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Yo debería, tú deberías, él/ella debería, nosotros deberíamos, vosotros/vosotras deberíais, ellos/ellas deberían. El cielo es azul, el sol es amarillo, los bosques verdes. Recibimos una educación tan sumamente estricta en el que todo itespresso.esviene establecido de tal manera que solo cabe una única respuesta correcta para una pregunta.

Pues depende. Los mares oceánicos son verdosos, en otoño los bosques se tiñen de tonos terrosos, el sol es una gran bola de fuego y depende de la hora del día podemos ver el cielo cubierto de tonos rosáceos o incluso anaranjados e inclusive el color cambia frente a un fenómeno llamado aurora boreal.

El problema es que con esta jerarquización vamos disminuyendo la capacidad creativa, la imaginación, capacidad de tener ideas innovadoras. Vamos mutando desde niños hacia una sociedad en el que encajar, donde lo que nos imponen se va mezclando con nuestra verdadera esencia. El problema es que como no encajes en esos estándares, intentan remodelarte para que no “desentones”.

Este proceso de remodelación a veces es tan radical que las personas se ven envueltas en una especie de tormenta en el que no saben izar las banderas y manejar el timón para noagujero en el mar ser engullidos por el mar.

¿Y quién dice como tienes que ser? ¿Quién estableció los parámetros de lo que se considera adecuado y lo que no? ¿Quién dice cuál es el ideal a seguir? ¿Quién estableció la moda de estandarizar a las personas? ¿Quién decidió ponerse una toga, coger un mazo, sentarse en una mesa y andar dictaminando sobre lo que los demás hacen/dicen/piensan/sienten? ¿Quién decidió jugar a ser Dios?

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La vida no espera a nadie. Quien dice que la vida debería ser de una u otra manera es porque nunca se ha mirado adentro así mismo/a. Nunca ha pensado que tal vez no debería cambiar la vida, sino él/ella mismo/a. Siempre habrá algo o alguien que no nos guste, que no nos agrade, con el que no nos sintamos cómodos e incluso que nos produzca rechazo. Pero convivir significa que allí donde empiezan los derechos de unos acaban los de otros y respetar esos límites es básico.

No dejes que nadie te cambie. No dejes que nadie decida por ti. No des poder a los demás para que controlen tu vida. Solo tú eres dueño de tu ser.

Perspectiva

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¿Por qué se arrepiente la gente? Esta es una muy buena pregunta. Yo personalmente me arrepiento de muy pocas cosas que he hecho en mi vida. No es que me crea perfecta o que no haya cometido errores, ni mucho menos. Es solo que creo que le pongo un enfoque diferente.

He visto que la gente se arrepiente de hacer o decir tal cosa porque no han obtenido el resultado que esperaban. Mucha gente tiene miedo a equivocarse. Sinceramente, no hay manera de que consigas las cosas tal y como tú las quieres a la primera a no ser que sea ser el número uno en un área específica y seas un prodigio para eso. Cuando yo no consigo las cosas a la primera no me frustro, me lo tomo con filosofía. Me tomo mi tiempo, pienso o incluso reflexiono sobre la idea. Una vez que lo veo con perspectiva encontrarle una solución es más fácil.

En el ámbito personal, quiero decir, en las relaciones personales todas las personas tienen una máscara puesta. Supongo que por miedo a que la gente los hiera, los traicione o los utilice. Bueno, es difícil acertar con todas las personas. Algunas son encantadoras, pero a medida que transcurre el tiempo la máscara se les cae y ahí es cuando ves como son en realidad. Tampoco hay que lamentarse en haber confiado en esa persona, haber querido a otra o haber valorado a una tercera. Son parte de la experiencia de la vida y a base de conocer gente es como se aprende más.
Unas terceras se arrepienten de lo que hacen o dicen por haber herido a otra tercera persona. Si lo haces con mala intención, ni si quiera te vas a arrepentir, no tendrás una cosa llamada conciencia tocando la puerta de tu cabeza. Pero a veces, cometemos errores más o menos graves sin mala intención y si ese error hace que perdamos a alguien a quien realmente queremos… Ahí sí que duele. Pero culparnos y castigarnos como si no hubiese un mañana tampoco nos va a ayudar, nadie es perfecto. Simplemente solo podemos pedir perdón, esperar que la otra persona nos perdone (porque a veces no se nos perdona) y seguir adelante con nuestra vida.

Yo creo que si debemos arrepentirnos de algo, definitivamente debe ser por haber actuado en contra de nuestros principios, ética o moral que tengamos sobre la vida. Debemos tener claro que es lo que nos gusta y lo que no (intereses, aficiones, proyectos de vida…), que esperamos de la gente y que damos nosotros a cambio (dar a los demás está bien, pero si tenemos una relación en el que no recibimos nada de la otra persona, tal vez habría que reconsiderar esa relación por aquello de la reciprocidad) y las causas o ideas que defendemos o por los que queramos luchar (medioambiente, racismo, violencia de género, pobreza, la corrupción…).

La única manera de tener una personalidad realmente definida es viviendo la vida. Conociendo gente, probando cosas nuevas, informándote… ¡Así que deja el miedo atrás y vive!

Todo es cuestión de perspectiva.

 

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(Imagen del blog  http://booksmusicandmovies.wordpress.com, gracias por dejar compartirla).

 

 

UN PASO HACIA LA LIBERTAD

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Había una pareja de jóvenes tumbados en la playa. Era verano y estaba anocheciendo. Estaban presenciando el idílico paisaje, cuando el chico se declaró:

 – Me encanta estar así contigo, amor. El sol descendiendo, el cielo pintándose de colores, la brisa del mar… este momento es perfecto y me gustaría que fuese eterno. Me haces muy feliz.

 La chica se quedó sin saber que decir. El chico preocupado, le dijo:

 – ¿No opinas lo mismo?

 – No me digas eso. Realmente este momento es mágico, pero no digas que quieres que sea eterno.

 -¿Por qué no?

 – Lo mejor de la vida es que es dinámica. Nada prevalece igual a lo largo de su vida. La noche, trae el día, el final de un día da el comienzo de otro, el final de un mes trae el comienzo del siguiente y así sucesivamente. El mar depende de las fases lunares. La vida de las plantas depende de las estaciones del año e incluso las piedras, que no tienen vida, con el paso del tiempo acaban convirtiéndose en polvo y arena. No puedes esperar, por tanto, que durante toda nuestra corta vida las personas seamos iguales, ni si quiera las relaciones entre nosotros. Todo debe fluir.

 -¿Pero, eso significa qué no me quieres?

 -Claro que no, cariño. Lo que quiero decir es que hoy estamos aquí tumbados en la arena viendo este bonito amanecer, porque en algún momento de nuestra existencia nuestras vidas se cruzaron. Para llegar hasta donde estamos ahora hemos tenido que vivir momentos tristes, angustiosos y difíciles. De no ser así, ahora no podríamos estar apreciando lo que es la felicidad y la alegría.

 – No entiendo. ¿A dónde quieres llegar con todo esto?

 – No puedo prometerte que te querré siempre. No puedo prometerte que nuestra relación siempre será dichosa y llena de felicidad. No puedo prometerte que siempre estaré contigo porque la vida es imprevisible. Lo único que te puedo decir, es que en estos momentos no hay nadie sobre la faz de la Tierra, que te quiera tanto como yo.

 El chico se levantó y le dio un beso, para después decirle:

 -Gracias.

 *No podemos aferrarnos a cosas materiales ni a las personas. No podemos esperar que las cosas agradables sean eternas, porque así es imposible comprender la dualidad de la vida. Nosotros solo estamos de paso en el mundo y eso quiere decir que las demás cosas tampoco pueden permanecer en nuestra vida para siempre ni de la manera como nosotros deseamos que sean, lo cual no quiere decir que tengamos que tener miedo de vivirlas.

 

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PAREJA, ¿SÍ O NO?

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¿Qué hacer cuando tener pareja supone un problema? No hablo de los problemas sobre los que he hablado en la categoría de LA PAREJA, hablo de otra clase de problemas. Parece o al menos la sociedad nos hace creer (y esto último no me lo acabo de inventar, sino fijaos en las letras de las canciones románticas o más bien deberíamos llamarlas dramáticas porque no paran de decir cosas como “sin ti no soy nada”, “sin ti no puedo vivir” y un largo etcétera o en las películas dramáticas como Romeo y Julieta o Crepúsculo, en el que nos dicen que no merece la pena vivir si perdemos a nuestro ser amado o en el que incluso, en el último caso, una mujer se transforma de humana a vampiro con tal de permanecer para siempre con su amor) que nuestro sentido existencial trata de estar con alguien.

Como si fuese eso lo único para lo que hemos nacido. Vale, sí, nuestro último fin es la de la supervivencia de la especie, pero teniendo en cuenta que ya hay una superpoblación de humanos en la tierra, tal vez habría que cambiar un poco el chip. No digo que no haya que tener pareja o que no haya que crear una familia, sino que no debemos centrar nuestra vida en otra persona. Imagínate que mientras estás viviendo tu vida aparece una princesa o un príncipe (por idealizarlo). Lo conoces, te gusta, te enamoras y casi por arte de magia, él / ella se convierte en el centro de tu vida, se convierte en tu sueño, en tu deseo, en tu pensamiento y en tu ideal, se convierte en tu vida. Dejas de pensar que hacer con tu vida, que quieres llegar a ser, de que te gustaría trabajar, cuales son tus sueños y tus aspiraciones. En el peor de los casos llegas a estar disponible para esa persona incluso los 365 días del año las 24 horas del día y sólo te importa estar con esa persona, como si el resto del mundo se desvaneciera.

Eso, querido lector, no es amor, es dependencia emocional. Si estar con una persona te impide ser tú mismo/a, estate soltero/a hasta conseguir alcanzar tus expectativas o hasta conseguir poder ser tú mismo estés o no estés con alguien. Si no tienes pareja durante mucho tiempo, no cedas a las presiones o no intentes cumplir con las miras de los demás, sólo tú puedes hacerte feliz. Puede ser que te encuentres también con personas emocionalmente dependientes que quieran que tu vida gire en torno a ellos/as y siga la cadena que he descrito anteriormente, pero eso sigue sin ser amor. En el mejor de los casos, te puedes encontrar con un príncipe o una princesa de verdad que te ayude a ser lo mejor que puedes llegar a ser y que sea capaz de entender perfectamente, que a veces, para hacer feliz a alguien tienes que dejarlo/a ir.

dependencia emocional

“La felicidad no llega con la pareja, llega con el amor”. I.L.