Perspectiva

Estándar

¿Por qué se arrepiente la gente? Esta es una muy buena pregunta. Yo personalmente me arrepiento de muy pocas cosas que he hecho en mi vida. No es que me crea perfecta o que no haya cometido errores, ni mucho menos. Es solo que creo que le pongo un enfoque diferente.

He visto que la gente se arrepiente de hacer o decir tal cosa porque no han obtenido el resultado que esperaban. Mucha gente tiene miedo a equivocarse. Sinceramente, no hay manera de que consigas las cosas tal y como tú las quieres a la primera a no ser que sea ser el número uno en un área específica y seas un prodigio para eso. Cuando yo no consigo las cosas a la primera no me frustro, me lo tomo con filosofía. Me tomo mi tiempo, pienso o incluso reflexiono sobre la idea. Una vez que lo veo con perspectiva encontrarle una solución es más fácil.

En el ámbito personal, quiero decir, en las relaciones personales todas las personas tienen una máscara puesta. Supongo que por miedo a que la gente los hiera, los traicione o los utilice. Bueno, es difícil acertar con todas las personas. Algunas son encantadoras, pero a medida que transcurre el tiempo la máscara se les cae y ahí es cuando ves como son en realidad. Tampoco hay que lamentarse en haber confiado en esa persona, haber querido a otra o haber valorado a una tercera. Son parte de la experiencia de la vida y a base de conocer gente es como se aprende más.
Unas terceras se arrepienten de lo que hacen o dicen por haber herido a otra tercera persona. Si lo haces con mala intención, ni si quiera te vas a arrepentir, no tendrás una cosa llamada conciencia tocando la puerta de tu cabeza. Pero a veces, cometemos errores más o menos graves sin mala intención y si ese error hace que perdamos a alguien a quien realmente queremos… Ahí sí que duele. Pero culparnos y castigarnos como si no hubiese un mañana tampoco nos va a ayudar, nadie es perfecto. Simplemente solo podemos pedir perdón, esperar que la otra persona nos perdone (porque a veces no se nos perdona) y seguir adelante con nuestra vida.

Yo creo que si debemos arrepentirnos de algo, definitivamente debe ser por haber actuado en contra de nuestros principios, ética o moral que tengamos sobre la vida. Debemos tener claro que es lo que nos gusta y lo que no (intereses, aficiones, proyectos de vida…), que esperamos de la gente y que damos nosotros a cambio (dar a los demás está bien, pero si tenemos una relación en el que no recibimos nada de la otra persona, tal vez habría que reconsiderar esa relación por aquello de la reciprocidad) y las causas o ideas que defendemos o por los que queramos luchar (medioambiente, racismo, violencia de género, pobreza, la corrupción…).

La única manera de tener una personalidad realmente definida es viviendo la vida. Conociendo gente, probando cosas nuevas, informándote… ¡Así que deja el miedo atrás y vive!

Todo es cuestión de perspectiva.

 

perspectiva

(Imagen del blog  http://booksmusicandmovies.wordpress.com, gracias por dejar compartirla).

 

 

PASO 10

Estándar

Los seres humanos somos increíbles. No somos capaces solo de pensar, hablar, inventar y de aprender. Somos incluso capaces de saber cosas que ni si quiera sabemos. Gente que ve el futuro en sueños, las corazonadas, la intuición… Hemos avanzado mucho en la tecnología y en la ciencia, pero aún somos incapaces de saber con certeza como somos capaces de saber cosas que ni si quiera hemos aprendido, que ni si quiera hemos razonado.

Puede que alguno se pregunte que tiene que ver esto con lo que estamos haciendo, pero lo cierto es que mucho. Cuando conectamos con nosotros mismos, conectamos con una fuente de información que no está disponible para nosotros las veinticuatro horas al día durante trescientos sesenta y cinco días al año. Pero cuanta más capacidad tengamos para acceder a ella y más a menudo lo practiquemos, más nos beneficiaremos de ella.

No quiero decir que esa conexión nos haga tener más información que si no lo hiciéramos, o sea, a través de esa conexión no vamos a conseguir que nuestro inconsciente capte más información que antes de conectar con él, si no que partiendo de una misma información, al tener la facilidad de conectar con esa parte menos accesible, podemos acceder a una mayor cantidad de información. Cuanta más atención le prestemos a este estado, antes sabremos porque tenemos esa corazonada, que nos hace sentir, así como las veces que nos ocurre.

Lo mismo nos ocurre con la intuición. Esa extraña sensación de que ya hemos vivido antes una situación igual, de que algo nos dice que las cosas no van bien, o de que no nos podemos fiar de alguien. En realidad esta clase de información se hace a través del lado no consciente de nuestra mente, porque es capaz de captar pequeñas sutilezas que para nuestro consciente pasan inadvertidas.

Un tercer caso y algo diferente es el de los sueños. Algunas personas son capaces de ver el futuro a través de ellos. Otros son capaces de resolver problemas de sus vidas cotidianas en ellos para después aplicarlos en la realidad, se enfrentan a sus temores mientras duermen o encuentran respuestas a las preguntas que no saben responder mientras están despiertos. Según tengo entendido puede ser que no sueñes, porque cuando roncas no sueñas, aunque a ciencia cierta no lo se.

También hay personas que no se acuerdan de lo que sueñan. Esto se debe a que cuando despertamos la mayoría de lo que soñamos lo olvidamos. Hay que tener en cuenta que tal y como he mencionado en el párrafo anterior es una fuente importantísima de información y deberíamos tenerlo más en cuenta, darle la importancia que se merece.

Imagínate que un día te despiertas y pasas todo el día nervioso, ansioso, triste o nostálgico. Durante la noche anterior no ha pasado nada extraño. Así que imagínate que ese estado proviene de un sueño. Cuanto más intensos son los sueños, más nos influyen en nuestro estado de ánimo, los vivimos más intensamente y también significa que el contenido del sueño es de relevante importancia. Así que si sabemos que fue lo que soñamos, que contenido tenía, que significado tenía para nosotros, antes podremos desconectar de esa sensación que nos ha dejado, ya que entenderíamos que problema tenemos, que es lo que nos tendría titubeando o que es lo que nos daría tanto miedo.

Tenemos que dejar a un lado la superstición y el escepticismo y pensar que realmente no hay una fuerza superior, un ser ajeno que nos habla de lo esto o  de lo otro, sino que eso que sabemos sin saber proviene de nuestro interior. Cuando abramos nuestra mente al conocimiento, él vendrá sólo.

mente abierta

 “Ver el mundo con la mente abierta es como ver el mundo con unas gafas correctamente graduadas.” I.L.